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Qué es el DSO (días de cobranza) y cómo calcularlo

·4 min de lectura

Si tu empresa vende a crédito (emitís una factura y el cliente paga a 30, 60 o 90 días), el DSO es el indicador que te dice qué tan bien —o qué tan mal— estás cobrando esas facturas. Es una métrica simple de calcular, pero la mayoría de las PyMEs argentinas no la mide nunca, y eso las deja a ciegas frente a un problema que crece en silencio: el capital inmovilizado en cuentas por cobrar.

Qué es el DSO

DSO son las siglas de Days Sales Outstanding, que en español se traduce como días de venta pendientes de cobro, o más simple: días de cobranza. Es el tiempo promedio, medido en días, que le toma a tu empresa cobrar una factura después de haberla emitido.

No es lo mismo que el plazo de pago que le das a un cliente. Podés tener condiciones de pago a 30 días y, aun así, tener un DSO real de 55 días porque los clientes pagan tarde, porque no hacés seguimiento, o porque el proceso de cobranza es manual y lento. El DSO mide la realidad, no lo que dice el contrato.

La fórmula del DSO

La fórmula estándar, la misma que usan analistas financieros y bancos para evaluar el capital de trabajo de una empresa, es:

DSO = (Cuentas por cobrar / Ventas totales a crédito) × Número de días del período

Donde cuentas por cobrar es el saldo total de facturas emitidas y todavía no cobradas al cierre del período, ventas totales a crédito es el monto facturado a crédito durante ese mismo período, y el número de días es la duración del período que estás analizando (30 para un mes, 90 para un trimestre, 365 para un año).

Un ejemplo con números reales

Supongamos que tu PyME cerró el mes con $ 4.500.000 en facturas emitidas a crédito, y al último día del mes tenías $ 3.000.000 en cuentas por cobrar (facturas emitidas y sin cobrar). El cálculo sería:

  • Cuentas por cobrar: $ 3.000.000
  • Ventas a crédito del mes: $ 4.500.000
  • Días del período: 30
  • DSO = (3.000.000 / 4.500.000) × 30 = 20 días

En este caso, tu DSO es de 20 días. Si tus condiciones comerciales son "pago a 30 días", un DSO de 20 significa que en promedio estás cobrando antes del vencimiento: buena señal. Pero si tu DSO fuera de 55 días con las mismas condiciones a 30, tendrías un problema serio de cobranza que estaría afectando directamente tu flujo de caja.

¿Qué es un DSO 'bueno'?

No existe un número mágico universal: depende del rubro, del ciclo de ventas y de las condiciones de pago que manejes. Como referencia general para PyMEs B2B en Argentina, un DSO igual o menor a tus condiciones de pago pactadas es saludable. Cuando el DSO supera esas condiciones en más de un 20-30%, es una alerta de que algo en el proceso de cobranza no está funcionando: seguimiento inconsistente, falta de recordatorios, o clientes que se acostumbraron a pagar tarde porque no hay consecuencias.

Lo importante no es el número aislado, sino la tendencia. Un DSO que sube mes a mes es una señal temprana de que tu capital de trabajo se está inmovilizando cada vez más en facturas pendientes, mucho antes de que eso se traduzca en un problema de caja visible.

Por qué esta métrica importa más de lo que parece

Cada día que pasa entre emitir una factura y cobrarla es un día en que ese dinero no está en tu cuenta, no lo podés reinvertir, y en un contexto inflacionario como el argentino, pierde poder adquisitivo real. Reducir tu DSO de 55 a 30 días no es un detalle contable: es liberar capital de trabajo que hoy está atrapado en facturas impagas y que podría estar financiando inventario, sueldos o crecimiento.

Una vez que sabés cuál es tu DSO real, el siguiente paso lógico es entender cómo bajarlo. En cómo reducir el DSO y liberar caja en tu empresa te mostramos las palancas concretas que más impacto tienen, empezando por el seguimiento automatizado de cobranza.

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